Bienvenidos a Rumanía! En el post de hoy te acercamos al país de los Cárpatos para que descubras, siguiendo nuestra ruta, lo mejor de Transilvania en tres días. 

Requisitos para viajar a Rumania

Igual cuando leas esto el mundo vuelve a ser mundo y puedes saltar al meollo del viaje. Si no es así, sigue leyendo. 

Nuestra primera recomendación para viajar a Rumania, y a cualquier país, en esta época de pandemia es que no hagas caso a las normas que publican aerolíneas, blogs, páginas de reservas de vuelos, etc. Para obtener información fiable, ve a las páginas oficiales del país que vas a visitar, ya sea la del ministerio correspondiente, o mejor aún, la de la embajada en tu país. Allí tendrás la información más fiable. 

Los paisajes de Rumania en otoño

te dejarán sin aliento.

Para viajar a Rumania, a fecha de publicación de este post, no es necesario presentar ninguna documentación que acredite tu estado de salud. No obstante, siempre viene bien echar un ojo a la web de la embajada rumana.

En cambio, para volver a España hay que cumplir los siguientes requisitos:

-Presentar un certificado digital europeo, que puede ser:

· Certificado de vacunación frente a COVID-19. Tendrá validez a partir de los 14 días posteriores a la administración de la pauta completa de vacunación. 

· Certificado de prueba diagnóstica de SARS-CoV-2: PCR dentro de las 72 horas previas a la llegada a España o test rápido de antígenos, dentro de las 48 horas previas a la llegada a España.

· Certificado de haberse recuperado de la COVID-19. Será válido desde el día 11 tras la primera prueba diagnóstica de tipo NAAT con resultado positivo hasta los 180 días posteriores a la toma de la muestra.

· Rellenar el formulario electrónico en la aplicación Spain Travel Health en la página www.spth.gob.es

No obstante, cuando nosotros viajamos las condiciones eran las mismas que para regresar a España. Estando vacunados, nadie nos pidió el certificado ni prueba de ningún tipo. En caso de no haberlo estado, ni de presentar PCR, hubieses tenido que rellenar un formulario que se activa mediante un código enviado por SMS. 

Preparación del viaje

Con el tema sanitario resuelto, procedimos a la compra de los vuelos. Para visitar Transilvania muchas opciones de vuelo no había. Como siempre, en Skyscanner encontramos los mejores precios, ida con WizzAir (€ con una maleta facturada cada uno) y vuelta con Ryanair (€) en las mismas condiciones. Para poder coger el vuelo de vuelta tuvimos que subir a la web de Ryanair el certificado COVID obtenido a través del formulario de www.spth.gob.es

Si tienes pensado llevarte el drone a Rumania, que sepas que en WizzAir no vas a poder hacerlo. Comprueba siempre antes tanto las aerolíneas para ver si lo puedes subir a bordo, ya sea como equipaje de mano o facturado, como la normativa de drones del país de destino. 

El coche de alquiler lo reservamos en Payless a través de AutoEurope, 3 días por 103€ con seguro a todo riesgo. Si no quieres el seguro a todo riesgo, te recomendamos que contrates un seguro que te cubra la franquicia del alquiler, en estos casos, nosotros siempre usamos Rentalcover.

Los alojamientos, como no puede ser de otra forma, los llevábamos reservados desde Booking. Y aunque con la tarjeta sanitaria europea estás en parte cubierto, siempre que viajamos contratamos un seguro de viaje con IATI. Si pinchas en el banner te llevas un 5% de descuento al contratar el tuyo.

Otra cosa, Rumanía forma parte de la Unión Europea, pero no de la Zona €uro, por lo que tendréis que cambiar dinero si quereis llevar efectivo. En muchos sitios no admiten tarjetas, por lo que no está de mas que cambies algunos eurillos. Tras mucho leer sobre donde cambiar, acabamos haciéndolo en una casa de cambio en Curtea de Argeş. Aunque no es exacto, el cambio viene a ser 1€ = 5 LEI

Curtea de Argeș

Nuestra ruta para conocer Transilvania en tres días nos llevo directos hasta Curtea de Argeş. Como llegamos tarde, buscamos un súper donde comprar algo de cena y directos al hotel. Dormimos en el Hotel Posada, 69€ desayuno incluido. Hotel amplio, reformado y con zona de aparcamiento gratuito para clientes. 

Booking.com

Al levantarnos fuimos al único punto que visitamos de la ciudad, su catedral (también llamada monasterio). La catedral es un templo ortodoxo del Siglo XVI y está dedicada a San Nicolas. Está construida en piedra caliza esculpida y posteriormente endurecida. A la vista parece un mausoleo, no en vano aquí están las tumbas reales de antiguos monarcas del país. La entrada a la misma cuesta 2 LEI y, sorpresa, si quieres hacer fotos dentro de la catedral hay que pagar 10 LEI y si es vídeo lo que quieres hacer, 20 LEI. Esto es algo que veremos en más monumentos en nuestro viaje por Transilvania.

Curtea de Argeş la capital del antiguo Reino de Valaquia. Su catedral es el monumento mas reconocible de la ciudad

A su derecha, la catedral nueva, en la cual se estaba celebrando una misa cuando hicimos la visita y no pudimos verla. Nos resultó curioso que la misa se podía escuchar desde el exterior, donde muchos locales asistían a la misma desde los jardines del monasterio. En el recinto también hay alguna capilla y en la parte posterior las dependencias del monasterio. 

Otros lugares de interés para visitar en Curtea de Argeş, la antigua capital del reino de Valaquia, son la Iglesia Real de San Nicolas, la Iglesia Olari y Curtea Domneasca, la antigua corte real de Curtea de Argeş.

Transfagarasan 

La Transfagarasan es una de las más

espectaculares carreteras del mundo.

Nuestra corta visita a Curtea de Argeş tenía un motivo, recorrer una de las más famosas carreteras del mundo, la Transfagarasan. Su nombre oficial es DN7C, tiene un total de 150 kilómetros y une las regiones de Valaquia y Transilvania. Pero son sus 90 kilómetros centrales los que nos interesan. Construida en tiempos de Ceaucescu por motivos militares, une los dos picos más altos del país atravesando los montes Fagaras, de ahí su nombre. Su fama le llega por el programa de televisión Top Gear, que realizó aquí una prueba con tres superdeportivos, así que ya os podéis imaginar que nos vamos a encontrar en ella.

Auto Europe

Curvas, más curvas, algunas curvas más y lagos, cascadas, paisajes de infarto (los cuales se acentúan aún más si la visitáis en otoño como hicimos nosotros) y osos. Si, si, osos. En Rumania hay osos, muchos osos, se estima que 8000, y si tienes suerte como tuvimos nosotros, te puedes encontrar a una mamá oso con sus oseznos al borde de la carretera. Sobra decir que no se les debe molestar y menos aún, bajarnos del coche buscando el like instagramero.

Si visitas Transilvania en tres días como nosotros, o en cuatro, o en una semana, no puedes perderte esta carretera. Nosotros tuvimos el inconveniente de que la parte central de la misma se encontraba en obras y no pudimos completarla en su totalidad. Nos perdimos la parte más “conducible” y reconocible de la carretera. Tuvimos que desandar lo rodado, lo que aprovechamos para comer una plato de salchichas y patatas fritas en un puesto junto a la carretera por unos ridículos 6€! Nos esperaba ahora un rodeo de 200 kilómetros hasta llegar a nuestro siguiente destino, Sighisoara, ya en la región de Transilvania. Por cierto, el verdadero castillo de Drácula también está en la Transfagarasan, sigue leyendo y os contamos la historia.

Sighisoara 

El segundo día de nuestra ruta por Transilvania, despertamos en Sighisoara. En el recomendable hotel Casa Adalmo, 48€ con contundente desayuno incluido, donde al llegar de la Transfagarasan y antes de cenar, pudimos tomar un baño caliente (4€ por persona) en el jardín del hotel. Si fuera del agua había 4 grados, dentro había 41… El hotel lo regenta una pareja que ha vivido varios años en la provincia de Toledo, así que si los idiomas no son vuestro fuerte, allí no tendréis problema para comunicaros.

El Hotel Casa Adalmo tiene en el exterior

un baño caliente donde relajarte

después de un intenso día

¿ Hablábamos de Drácula, no? Pues sabed que Sighisora es la ciudad que vio nacer al Principe Vlad Draculea, de nombre artístico Vlad El Empalador. Fue en éste príncipe en el que Bram Stoker se inspiró para crear al ficticio Conde Drácula. Como podéis imaginar, en Sighisoara encontraréis el catálogo completo de merchandising del famoso conde. También encontrareis la casa donde nació, reconvertida en restaurante, y por lo que hemos leído en diferentes blogs, nosotros no entramos, cútremente decorada.

Pero Sighisoara es mas que Drácula, mucho más. Empezando por estar considerada la ciudad mas bonita de Rumanía y siguiendo por ser Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.  Sus coloridas casa rodeadas por la muralla de la ciudadela nos invitan a dar un paseo por sus calles. Sabed que al centro histórico no se puede acceder en coche, salvo que viváis allí o estéis alojados dentro de sus murallas. Nosotros aparcamos el coche en un aparcamiento al pie del casco antiguo (2 LEI una hora, 6 LEI todo el día) En nuestro recorrido visitamos los principales puntos de interés de la ciudad, empezando por la Torre del Reloj.

Torre del Reloj

También llamada Torre del Consejo, porque ese uso tuvo tiempo atrás, es la más importante de las torres de defensa de la fortaleza de Sighisoara. Se conservan en Sighisoara 9 de las 14 torres que llegó a tener la ciudad. Fue construida en el Siglo XIV, pero un incendio la destruyó y fue reconstruida nuevamente en 1677. A día de hoy alberga el Museo de Historia de la ciudad.

La Torre del Reloj es la puerta de

entrada a la ciudadela de Sighișoara

Casa de Drácula

La casa natal de Vlad el Empalador se encuentra a pocos metros de la Torre del Reloj. Hoy es un restaurante y, por lo que hemos leído, una bastante cutre ambientación en una sala para sacarte algún eurillo que otro mientras te haces una foto con un señor vestido de vampiro… Como veis, no entramos vistas las críticas. Además, estaba cerrado en el momento en el que visitamos la ciudad

Basílica católica

Situada en uno de los rincones mas chulos de Sighisoara, destaca por la altura de su torre, visible desde gran parte de la ciudad. Contrasta la austeridad de su interior si la comparamos con lo recargado de las basílicas ortodoxas.

Torre de los Sastres

Es una de las torres que en el Siglo XIV fueron construidas para reunir a los practicantes de los oficios más populares en sitios específicos de la ciudad. Un incendio la dañó considerablemente en 1676, a la torre, y a toda la ciudad. Se puede visitar gratuitamente, pero hay que enterarse de los horarios, porque varían. Es la entrada opuesta a Sighisoara De la Torre del Reloj.

Torre de los Carniceros

Siguiendo la linea de la anterior, su uso fue reunir al gremio de los carniceros en este punto. Por suerte, a esta torre no le afectó el incendio de 1676.

Sighișoara bien podría llamarse la ciudad

de los colores. Muchas de sus casas

están pintadas de vivos colorines.

Escaleras cubiertas

Uno de los puntos mas icónicos de la ciudad son sus escaleras cubiertas. También llamadas escaleras de los escolares, se construyeron a mediados del Siglo XV para que los estudiantes de la ciudad pudiesen llegar a la escuela situada en lo alto de la colina, incluso en época de grandes nevadas.

Las escaleras cubiertas son un icono

de la ciudad

Basílica de San Nicolas

Situada en lo alto de la colina, muy cerca de la escuela, es de estilo gótico alemán. Construida en 1345, parece estar edificada para ser el lugar más inaccesible de la ciudad en caso de invasión. Junto a ella encontramos el cementerio y la Torre de los Fabricantes de Cuerda. La entrada cuesta 8 LEI.

Basílica de la Santísima Trinidad

Construida extramuros, fuera de la ciudadela y al otro lado del río Tarnava. Conocida como la catedral, no ostenta dicho título ya que no hay obispo en ella. Es de los edificios religiosos más bonitos de la ciudad.

No os podéis ir de Sighisoara sin probar el langos, una masa con un sabor que a nosotros nos recordó al de los buñuelos, que se puede comer dulce o salada. Los sabores más típicos, Nutella o jamón y queso, delicioso…

Iglesia Fortificada de Viscri

En Transilvania son muy comunes las iglesias fortificadas. Llegó a haber unas 200 aproximadamente, de las cuales se conservan alrededor de 40. Siete de ellas son Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y la de Viscri es una de ellas. Construidas en la época sajona, su misión era proteger a la población entorno a la iglesia en los ataques de los otomanos. La que nos ocupa, la de Viscri, es la mas antigua de todas ellas y se diferencia del resto por ser la única románica.

Fachadas de colores y portones de

madera decoran Viscri

A pesar de formar parte la lista de la UNESCO desde 1999, Viscri no era un lugar muy frecuentado por el turismo extranjero, ni tampoco por el nacional. Pero llegó 2006, y el Príncipe Carlos de Inglaterra compró unos terrenos en este pueblo para poder desconectar y olvidarse del mundo. Es a partir de ese año cuando el nombre de Viscri se dio a conocer y a día de hoy es una visita casi obligada desde Sighisoara.

Sobre una primera iglesia construida a principios del Siglo XII, los sajones la ampliaron y fortificaron 150 años después. Cuatro torres y dos bastiones formaban la defensa de la iglesia, en el interior, diversas dependencias donde alojar a los habitantes de la aldea. Hoy, en varias de esas dependencias encontramos diversos objetos de época, herramientas para el cultivo de los campos, telares, o una prensa. El día de nuestra visita había una exposición dedicada al uso de la terracota, la cual no sabemos deciros si es permanente o temporal. Por cierto, la entrada a la fortaleza cuesta 12 LEI e incluye la tasa de foto y vídeo.

Castillo de Bran

Si por algo es conocida Transilvania a nivel mundial, es por Drácula. El personaje de Bram Stoker residía en un castillo de esta zona de Rumanía, y alguien muy avispado decidió que dicho castillo era el castillo de la ciudad de Bran. Decimos esto porque Bram Stoker nunca visitó Rumanía, y como en aquella época no había Instagram, difícil tuvo inspirarse en un castillo que nunca había visto, aquí la primera contradicción.

La segunda viene por el personaje en el que se inspiró Stoker para dar vida al vampírico conde, Vlad Tepes, mas conocido como Vlad El Empalador. Esos mismo que dijeron que el castillo era el de Bran, también decidieron que Vlad Tepes vivía en éste castillo, cuando lo cierto es que el castillo de Vlad era el castillo de Poenari, no muy lejos de Curtea de Argeş y en el inicio de la Transfagarasan. Si lo quieres visitar, te espera una buena pateada por el bosque hasta llegar a él.

El castillo Poenari se encuentra

escondido en la Transfagarasan

Con Drácula desmontado, vamos a lo que nos interesa, el castillo de Bran. A pesar de su macizo aspecto y difícilmente accesible, su uso como fortaleza militar fue escaso ya que pocos fueron los asedios que recibió. Construido en 1382, su función fue más bien comercial. Nunca estuvo habitado con regularidad, excepto en las décadas de 1920 y 1930, cuando fue residencia de verano de la reina María de Rumanía.

El castillo está construido en torno a un patio central, y cuenta con unas 60 estancias. Tiene distintos torreones que, ayudados por estar el castillo sobre una roca de unos 200 metros de altura, permitían divisar un área bastante grande y así poder defenderse de algún ataque. Las habitaciones están decoradas con mobiliario, armas y armaduras de entre los siglos XIV a XIV. La entrada al castillo cuesta 45 LEI, incluye la tasa de foto y vídeo, y las podéis comprar online en la web del castillo.

A los pies del castillo hay toda una

industria dedicada a la imagen

de Drácula

Tras visitar el castillo de Bran, comprar algunos recuerdos y buscar algo done comer, de camino a Sinaia nos adentramos en el Parque nacional Piatra Craiului. Como en la Transfagarasan nos encontramos con una familia de osos, pues queríamos mas, pero tras varios kilómetros por caminos en diverso estado y con la noche cayendo sobre nosotros, tuvimos que abortar misión. Si queréis verlos, desde Brasov salen excursiones guiadas donde te llevan a puntos de observación.

Otro punto de interés en las cercanías es la fortaleza de Rasnov, la cual no pudimos visitar por encontrarse cerrada al público por labores de mantenimiento.

Sinaia

De vuelta al antiguo reino de Valaquia, Sinaia es una de las ciudades más turísticas de Rumanía. Sus principales atractivos son, por un lado las montañas Bucegi, donde poder practicar senderismo, bicicleta tanto de montaña como de carretera, trekking o deportes de invierno como el esquí. Por otro, el castillo mas bonito de Rumania, Peles. Nos hubiese gustado haber dispuesto de un segundo día en Sinaia para explorar en profundidad sus montañas, pero sólo teníamos unas horas antes de regresar al aeropuerto de Bucarest.

En Sinaia nos alojamos en el Hotel Sinaia, un céntrico hotel que está prácticamente entero reformado, quedaban algunas habitaciones antiguas, con unos estándares de cualquier ciudad de la Europa más occidental. El precio, con gran desayuno Buffet incluido, 68€.

Parque Natural Bucegi

Primero de todo, si os decidís a explorar estas montañas por vuestra cuenta, tened presente que es una de las zonas de Europa donde hay más osos, muchos carteles nos avisan de su presencia, así que cuidadín! Nosotros sólo pudimos ir hasta la base de la estación de la estación de esquí, suficiente para que sus paisajes nos dejasen boquiabiertos. El otoño se mostraba con fuerza aquí, y los tonos rojizos, ocres, marrones o amarillos invitaban a hacer fotos a cada paso.

Desde Sinaia y desde Busteni podéis tomar un telecabina que os dejará en plena montaña. Desde ambos telecabinas salen infinidad de senderos para que los mas avezados montañeros exploren esta zona de los Alpes, si, has leído bien, los Cárpatos son la parte mas oriental de la cadena montañosa más famosa de Europa.

Monasterio de Sinaia

¿ Sabéis de donde proviene el nombre de Sinaia? ¿ No? Pues se debe a que un noble rumano visitó Jerusalén y el Monte Sinaí en el Siglo XVII, y a su regreso mandó construir aquí un monasterio y una pequeña iglesia dedicada a la virgen María. Ésta se quedó pequeña por la afluencia de fieles y se construyó una segunda iglesia, la de la Santa Trinidad, a su vez se amplió el monasterio, en el cual ha día de hoy siguen viviendo monjes encargados del cuidado del mismo, tal y como pudimos ver.

Ambas iglesias se pueden visitar de forma gratuita, al igual que el resto del monasterio. En la misma puerta del monasterio, si encontráis sitio, podéis aparcar de forma gratuita. En la parte trasera del monasterio hay otra zona de aparcamiento, de pago, pero podéis aprovechar para dejar allí el coche y visitar tanto el monasterio como el castillo de Peles.

Castillo de Peles

Considerado el castillo mas bonito de Rumanía, y por tanto, de Transilvania, es uno de los imprescindibles en el país. Construido entre 1873 y 1914, fue de los primeros castillos de Europa que tenía electricidad, alcantarillado, calefacción, ascensor y hasta un sistema de aspirado!!

El castillo de Peles es uno de los más

impresionantes de toda Europa

Fue construido como residencia de verano del rey Carlos I y la reina Isabel de Wiedn. A finales de los años 40 el régimen comunista se apropió de él, y abrió sus puertas como museo en 1953. Estuvo cerrado desde mediados de los 70 hasta 1990, pasando a manos de los herederos de los antiguos monarcas en 2007, quienes se lo cedieron al gobierno del país para seguir siendo explotado como museo.

En el castillo de Peles se pueden optar por dos tipos de visitas, el tour sencillo en el que visitaremos las instancias de la planta baja, y el tour completo, en el que se visita también la primera planta del castillo. El precio del tour sencillo es de 40 LEI, el completo cuesta el doble, 80 LEI, y aquí volvemos a pagar tasa de fotografía, 35 LEI, y la de vídeo son 60 LEI.

En muchos de los monumentos de

Rumanía hay que pagar una tasa

para poder hacer fotos

La tasa de vídeo y foto supuestamente se paga por dispositivo, pero nosotros pagamos los 60 de vídeo y grabamos con dos cámaras e hicimos fotos con una de ellas y con los dos móviles. Por cierto, el pago se tiene que hacer en efectivo, pero fijaos si lo tienen todo pensado que antes de llegar al castillo hay un cajero donde poder sacar dinero.

Ah, antes os decíamos que se puede aparcar detrás del monasterio, hacedlo ahí y no cometáis el error de entrar al recinto con el coche y pagar 25 LEI porque lo vais a dejar igual de lejos.

Castillo de Pelisor

Junto al castillo de Peles encontramos a su hermano pequeño, el castillo de Pelisor. Si Peles fue residencia veraniega de los reyes de Rumanía, Pelisor lo era de los herederos al trono. Tiene 99 estancias frente a las 160 de Peles. Ambos castillos pasaron a manos de los descendientes de los monarcas tras la caída de Ceaucescu, y fueron cedidos al estado para que todos los podamos visitar. El precio de la entrada es de 20 LEI.

Hasta aquí nuestra escapada a Transilvania, si hacéis click AQUÍ podéis ver todos nuestros vídeos del viaje. Os dejamos a continuación un mapa con los puntos visitados para que podáis organizar vuestro viaje, y os invitamos a suscribiros a nuestro canal de YouTube y a seguirnos en nuestras redes sociales. Un saludos viajeros!

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